El transporte aéreo y marítimo pueden servir para importar desde China, pero responden a necesidades distintas. La decisión debe considerar peso, volumen, urgencia, costo puesto, riesgo de inventario y capacidad de almacenamiento.
Esta guía propone una comparación práctica para compradores latinoamericanos sin prometer una tarifa universal. Pide cotizaciones con la misma carga, origen, destino y alcance.
Cuándo evaluar el aéreo
El aéreo puede ser útil para muestras, reposiciones urgentes o productos de alto valor y bajo volumen. Solicita peso real y volumétrico, recargos, seguro, manejo y entrega final. El precio puede cambiar cuando el paquete supera un umbral de volumen.
Cuándo evaluar el marítimo
El marítimo suele encajar mejor cuando la carga es grande y el plazo permite consolidación o contenedor. Compara LCL y FCL, recargos de origen y destino, almacenaje, desconsolidación y entrega local.
Compara el costo puesto
- Producto y empaque.
- Transporte interno en China.
- Flete, seguro y recargos.
- Impuestos, despacho y bodegaje.
- Entrega final y posibles demoras.
Usa tres escenarios: muestra, lote piloto y reposición. Un flete barato puede perder ventaja si aumenta almacenamiento o demora la venta.
Preguntas para el forwarder
Confirma tránsito estimado, frecuencia, punto de entrega, documentos, límites de responsabilidad y qué ocurre si el volumen o peso cambia. Solicita una cotización vigente y separa cargos incluidos y excluidos.
Preguntas frecuentes
¿El aéreo siempre es más caro?
No necesariamente por unidad; depende del peso, volumen, urgencia y gastos fijos.
¿LCL sirve para un lote pequeño?
Puede servir, pero compara manejo, desconsolidación, tiempos y costo puesto frente al aéreo o FCL.
¿Quién confirma impuestos?
Una agencia de aduanas local debe confirmar clasificación y tributos del producto.
Elige el modo según el costo total y el servicio requerido, no solo según la tarifa de flete.


